Este texto forma parte del libro que estamos por sacar. Forma parte de mi experiencia y filosofía de vida, que pude combinar con mi hermano Isaí, ya que pensamos igual, donde puedo afirmar que cuando tú te propones algo, entonces “Algo tiene que pasar y un mundo se va a mover a tu favor”.
La labor de emprender o iniciar algo en la vida no es tan sencillo, mas sin embargo hay muchas personas que han logrado emprender con éxito quizá un negocio, terminar una carrera, la maestría o quizás tener una familia, cualquiera de las cosas que se mencionaron requiere de un gran esfuerzo, valentía y dedicación. Sin embargo el problema radica en que la mayoría de las personas no inicia nada por temor, ignorantemente durante gran parte de la vida nos han introyectado ideas como estas: “no sirves para nada”, “No hagas nada”, “Para que continuas” “No vas a lograr nada”, “Eres un fracaso”, etc.
Esto me recuerda a la historia del elefante que se encontraba amarrado a una estaca desde muy pequeño, y cuando llego a su edad adulta peso más de 7 toneladas que podría arrancar la estaca con tan solo un pequeño estirón, pero no lo hizo porque estaba acostumbrado a no hacerlo; así mismo actuamos nosotros, tenemos una estaca y amarrados a nuestro pasado que nos impide avanzar a un futuro mejor. En la biblia se menciona que debemos renovar nuestro entendimiento para que sepamos qué es lo mejor para nuestras vidas. En alguna ocasión escuche a alguien que dijo que en esta vida existen 3 tipos de personas:
Las pasivas: Son aquellas personas que no tienen ninguna meta en la vida y esperan que suceda un milagro para que puedan cambiar el rumbo de su destino.
El que se fija metas: Son aquellos que tienen a dónde quieren estar en el futuro, pero una vez que llegan se acaban sus sueños, por ejemplo son aquellos que logran terminar una carrera y al final terminan realizando una actividad que no corresponde a su profesión.
El emprendedor: Es aquel que se propone alcanzar una meta y una vez que la ha logrado, ya está pensando en otra. Su vida está en constante crecimiento personal profesional, y económica.
Lo que usted va a leer a continuación consta de tres partes, las cuales le permitirán desarrollar un espíritu emprendedor que pueda romper los paradigmas actuales que gobiernan su mente y sus pensamientos.
El reto es el siguiente: ¡hágase la siguiente pregunta! ¿Cómo puedo empezar? ¡Piense!, “Algo tiene que pasar, un mundo se va a mover a tu favor” piense que Dios le ha dado un gran regalo que debe aceptar y utilizar, porque estamos hecho a su imagen y semejanza. El nos creo para que seamos fructíferos y multipliquemos el fruto de nuestro trabajo.
Joselito Chue Morales
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